27 diciembre 2011

Redes. De las inteligencias múltiples a la educación personalizada


Vía Jorge Soto he visto y escuchado este nuevo video de Redes. Se trata de un coloquio entre Punset y Howard Gadner celebrado en Avilés. Gadner es profesor de cognición y educación en la U. de Harvard
Hablaron de inteligencias múltiples, las tecnologías y el surgimiento de una manera nueva y personalizada de educar a los niños.
 Destaco estas dos frases con el ánimo de motivar su visionado:
  • Soy profesor en la escuela de la educación y propongo cambiar el nombre por el de  "Escuela del aprendizaje de por vida". Si las personas dejamos de aprender seremos disfuncionales. (Gadner)
  • Las disponibilidad de tablets, netbooks... hace que ya  no tenemos que enseñar la  misma cosa, del mismo modo, ni examinar de la misma manera. Tenemos la suerte de vivir en esta época. (Gadner)
  • La versatilidad del software hace que lo que queramos aprender esté a nuestra disposición.  Esta versatilidad unida a la habilidad del docente para guiar el aprendizaje del alumno, es decir, su capacidad para descubrir cómo aprende, cuál su "pasión" y poner a su disposición todos los recursos humanos y tecnológicos,  es clave para el aprendizaje. Ahora estamos más cerca de ese ideal gracias a la revolución digital.
  • Las sociedades que usen materiales digitales versátiles y cuyos docentes actúen como guías del aprendizaje de sus alumnos tendrán más ventaja que aquellas en las que el software no se utilice bien y sus docentes crean que son la única fuente de toda la información y todo conocimiento
  • La idea de que los docentes somos la única fuente de toda la sabiduría alimentará nuestra sensación de poder pero ya no es cierta.
  • Las personas hemos hecho muchas cosas solas pero ahora todo consiste en trabajar en equipo, en red, en llegar a través de múltiples visiones a un mismo sitio.
  • Si no somos todos iguales, hay que diseñar una educación distinta para cada uno, no podemos enseñar a todos con la misma vara. La enseñanza personalizada, hace dos décadas, era una utopía. Ahora, con la explosión de las nuevas tecnologías, el internet, las redes sociales, las tablets... tenemos las herramientas necesarias para producir una revolución en la manera de aprender de los niños. Finalmente, la educación dejará de ser una máquina basada en los principios de la Revolución Industrial y fomentará que los niños encuentren cada uno su elemento.(Punset)

¿Optimista? ¿Realista? De momento, lo que es cierto es que las herramientas tecnológicas están más alcance que nunca, cada vez están más generalizadas (hoy he escuchado en la TV que el 31% de la población tiene móviles inteligentes, superando la media europea) y son más sencillas de usar. Cuestan menos que los libros de texto de un curso (también  pesan menos), permiten aprender utilizando aquellas inteligencias más potentes en cada alumno/a (posibilitando una educación personalizada, por tanto) y abren la puerta al conocimiento más allá de los corsés que imponen las editoriales (y sus líneas de pensamiento e incluso ideologías) y de las prioridades que cada uno de nosotros, los docentes, estimamos como indispensables (que muchas veces tienen que ver con nuestras fortalezas individuales y nuestros criterios personales)