24 abril 2009

Imaginen un mundo

en el que todo el conocimiento esté en línea.... Así comienza un documental que me llega de la mano de Celestino Arteta. Una reflexión sobre cómo podría ser el aprendizaje en el 2020 (esperemos verlo mucho antes). No me importa que lo firme Microsoft, me importa y mucho, lo que dicen a lo largo de video los expertos ocnsultados, entre los que tmabién hay educadores. Como dice Celestino; "no se trata de dar portátiles a los alumnos repletos de libros de texto digitalizados"
Estamos en una época de crisis económica, no entiendo nada de esos asustos pero si creo que hay una gran crisis en el sistema educativo, creo que hay que propiciar ya el cambio de época (como le oí hace años a Anibal de la Torre) porque sí estoy convencida que los cimientos de la sociedad que crece , avanza y desarrolla están en la calidad de la educación que reciben sus ciudadanos más jóvenes. Muchos creen que la calidad y lo que el video muestra son cosas distintas. Yo creo que es urgente desprendernos de transnochados modos de interpretar la calidad (que no se base,  a mi juicio, en la cantidad de contenidos que, como si fueran contenedores, retienen nuestros alumnos) y afrontemos la realidad: nos estamos quedando atrás, en la tangente o el periferia , según se mire, de una transformación del mundo que creo que comprenden mucho mejor los jóvenes que nosotros, y a que le damos la espalda pues nos es extraña, lejana a nuestra historia personal, y, porqué no decirlo, nos atemoriza porque no la controlamos.
Sin embargo, ésto no es razón, sino excusa, para no acometer un giro radical en nuestros planteamientos. De otro modo, nuestros alumnos, adultos en cuatro días, nos podrán decir, con toda razón, que los preparamos para un mundo que ya no existía cuando estaban en la escuela (bueno, existía sólo en ese lugar: en la escuela, que actuaba como enfadada con el mundo y a espaldas de él)
Bueno, tras el desahogo, el video, mucho más interasnte que mis palabras.





Estupendo resumen de ideas del video en el blog 2.0 navegar sin naufragar.